Cine y TV Estrenos Horror/Terror Películas

Reseña Korobeiniki: Split (2016)

El solo hecho de mencionar el nombre de M. Night Shyamalan se presta para todo tipo de discusiones, están los que odian sus películas, los que piensan que es un vende humo y la minoría que cada vez se fue haciendo más pequeña, debido a sus últimas cintas, que defienden el estilo del director, sea como sea, no hay que negar que este director indio dejó su huella en el género del suspenso y el horror en la década de los 90s con la que sin duda fue su película más sólida: The Sixth Sense.

A partir de esa película protagonizada por Haley Joel Osment como un niño trastornado por las visiones de gente muerta, que luego esa inadaptabilidad se convertiría como en molde para sus futuros personajes, fue creciendo hacia él una especie de culto que para bien o para mal esperaban que cada una de sus cintas tuviera un giro en la trama, algo que hizo que muchos críticos y cinéfilos lo tomaran como una parodia o chiste de sí mismo, empezando así un declive en su popularidad.

Después de dos películas como The Last Airbender y After Earth que contaron con grandes presupuestos, y tras el estrepitoso fracaso de las mismas tuvieron que pasar dos años para que se diera su regreso, y lo hizo con una película un poco humilde en cuanto a presupuesto a modo de falso documental con una historia con reminiscencias de Hansel & Gretel, The Visit (2015) volvió a colocar a Shyamalan en el panorama cinematográfico demostrando que ya estaba listo para volver al ojo público, y siendo Split (2016) la película que lo confirma.

El fuerte de la película viendo siendo su historia, escrita, como ya es costumbre, por él mismo, donde el protagonista viene siendo Kevin Wendeel, un personaje complejo y bastante llamativo, que alberga en su interior 23 personalidades que dentro de su cabeza están en una eterna lucha por hacerse cargo del cuerpo de Kevin, dentro de todas esas destacan, la maternal Patricia, el obsesivo Dennis, y el inocente niño de nueve años Hedwig, la lucha de poder que se libra en su cabeza hace a Kevin un paciente de la psiquiatra Fletcher, investigadora del trastorno de identidad disociativo y que encuentra fascinación por el caso de Kevin, entre sus largas charlas vamos aprendiendo más sobre las distintas personalidades y el plan que tienen por hacerse por el completo control del cuerpo de Kevin y la idea de liberar una vigesimocuarta personalidad que explotaría sus límites como ser humano.

Esta vez Shyamalan no se va por las ramas, comienza su historia con Dennis secuestrando a tres chicas para un “plan mayor”, descubriendo para mayor horror que no están secuestradas por un hombre común y corriente sino por un tipo que alberga en su cabeza más de una personalidad y cada una de ellas siendo “cómplice” de la otra. La película triunfa debido a ese concepto, el hecho de tener a un personaje con una veintena de personajes, aunque sólo conozcamos a cuatro, le da la oportunidad a James McAvoy de lucirse como actor, la forma como encara cada desafío y dotando a cada personalidad de Kevin de una forma de ser única sin caer en los estereotipos o en la comedia, hace que uno como espectador se crea su enfermedad, se puede notar como McAvoy disfruta de su personaje y como aprovecha el abanico interpretativo que le da el hecho de hacerse con varios personajes en un mismo cuerpo. Destaca también la scream queen en potencia Anya Taylor-Joy que conocimos en la sombría The VVitch, con un personaje que pueda que no parezca muy original, pero que guarda relación con la historia de la película, al ser un personaje traumado por su pasado que conoceremos mediante más que reveladores flashbacks dándole mayor importancia al papel que juega en esta película, acá no tenemos una damisela en apuros sino una actriz que hace de su personaje un muy buen soporte para James.

Shyamalan crea este intenso y enfermizo thriller donde la tensión va in crescendo y tiene su punto más alto en un clímax bastante sorpresivo y que logra cerrar con broche de oro con una escena final que termina por darle sentido a la historia a la vez que complace a sus seguidores más fieles y trata de rescatar a unos cuantos más conectando historias del pasado, pero que puede confundir a los pocos conocedores de su cine.

Quizás Split para muchos puede quedar debiendo, pero no hay que negar que es el regreso en plena forma de un buen contador de historia como lo fue Shyamalan, además de ofrecer una propuesta nueva y refrescante a un género que adolece de enfermedades como secuelas y remakes, la dupla McAvoy / Taylor-Joy es tal vez el punto más fuerte, si el primero se luce con un personaje complejo, la segunda empieza a mostrar sus dotes interpretativos de una muy buena forma, una película que sabe aprovechar muy bien sus puntos fuertes sacándole todo el jugo a su tensa ambientación y psicológica historia.


Título original: Split

Año: 2016

Duración: 116 min.

País: Estados Unidos

Director: M. Night Shyamalan

Reparto: James McAvoy, Anya Taylor-Joy, Betty Buckley, Brad William Henke, Haley Lu Richardson, Sterling K. Brown,

Género: Thriller.
Sinopsis: A pesar de que Kevin (James McAvoy) le ha demostrado a su psiquiatra de confianza, la Dra. Fletcher (Betty Buckley), que posee 23 personalidades diferentes, aún queda una por emerger, decidida a dominar a todas las demás. Obligado a raptar a tres chicas adolescentes encabezadas por la decidida y observadora Casey (Anya Taylor-Joy), Kevin lucha por sobrevivir contra todas sus personalidades y la gente que le rodea, a medida que las paredes de sus compartimentos mentales se derrumban.

Los invitamos a dejar sus opiniones en los comentarios y en nuestras redes sociales:

Página de Facebook: Korobeiniki

Comunidad en Facebook: Comunidad Korobeiniki

Twitter: Korobeiniki

Canal de Youtube: Korobeniki

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *